La formación pública: un desafío impostergable

Nuestro enfoque

El «buen vivir» es el marco y horizonte del PQD 2014-2019; por ello, las personas constituyen el sujeto principal y el sentido del desarrollo y de la gestión pública. En consecuencia, hay un compromiso ineludible para que las instituciones funcionen de tal forma que promuevan la cohesión e integración social; lo que requiere garantizar la promoción y protección de los derechos y libertades de la descansa la esencia y el sentido más profundo del servicio público y de la orientación al bien común.

 

Desde esta perspectiva, el talento humano es el elemento más importante de las administraciones públicas y el factor crítico que determina su eficacia, eficiencia y efectividad. A través de él desarrollan su acción y pueden cumplir la misión para la cual fueron creadas, al generar las políticas y los servicios públicos adecuados, gestionar los intereses de la ciudadanía y administrar los recursos públicos.

La Formación Pública en América Latina

 La vinculación entre la carrera administrativa y la capacitación está institucionalizada en distintos países y es considerada para promocione, acceso a determinados puestos y remuneraciones, lo cual opera como un generador de demanda de oportunidades de capacitación. Se aprecia que, en algunas ocasiones, esta valoración es utilitaria y puede operar de manera distorsionadora sobre las prioridades institucionales.

 

Las escuelas e institutos han conformado una red de centros de formación pública a nivel iberoamericano; y disponen, en su mayoría de plataformas para el desarrollo de cursos virtuales. En algunos casos, cuentan con bancos de conocimiento accesibles por la red. Además han organizado comunidades de práctica y repositorios digitales de documentos con amplio acceso para profesores, estudiantes y público en general.

La Formación Pública en El Salvador

El gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén ha elevado la importancia de la formación pública al situarla dentro de la transformación del Estado, que coloca como un imperativo la profesionalización del servicio público. Por ello, se ha tomado la decisión de crear la Escuela Nacional de Formación Pública.

 

En ese marco, la Secretaría Técnica y de Planificación de la Presidencia, a través de la Dirección General de Transformación del Estado (DGTE), inició a partir del 2015 el proceso de creación de la ENAFOP, al poner en marcha diplomados que responden a lo que serán algunas líneas constitutivas y permamentes de formación para fortalecer a funcionarios en diferentes temas.